La estrategia se basa en la gente y la calidad de la gente es determinante

La contratación de nuevos técnicos en empresas y proveedores reactivó el mercado. Basta con revisar los avisos domingueros que, además de promociones de ventas de todo tipo de productos, abundan en pedidos de personal. Después de un par de años de sequía, las búsquedas frecuentes de programadores, analistas y otros empleos relacionados con la informática parecen ser una señal de que hay un brote de reactivación en un mercado que con la crisis se había transformado en expulsor. Así como el 2002 fue el año del downsizing, tanto entre los grandes proveedores como en las estructuras de TI detro de las empresas, 2004 podría ser el de la recuperación.
Este fenómeno, que en la Argentina y según datos del IERAL se traduce en 12.000 nuevos puestos de trabajo, no es sólo local. Un estudio de Tom Pohlman con Natalie Lambert, analistas de Forrester Research, en el segundo trimestre de este año, la consultora realizó un trabajo entre decision makers de TI en las empresas estadounidenses. Solamente el 21 por ciento de las grandes compañías empleaban activamente personal, comparado con el 42 por ciento del segmento PYME. La muestra de Forrester se compuso de 867 responsables de la tecnología en las empresas norteamericanas para aprender sobre sus planes de personal. Las firmas de finanzas y seguros son las que más están ampliando su staff, con el 28 por ciento de éstas contratando gente, contra el solamente el 14 por ciento en rubros como utilidades y telecomunicaciones.

Susana Monteverde, directora de Recursos Action, una compañía que combina la selección de recursos humanos informáticos con la distribución e implementación de software, coincide con que hay una reactivación a escala local, básicamente haciendo palanca en tres pilares: El comercio electrónico, con Java, .Net y otros productos, que permiten hacer desarrollos web, “ya que de acá en adelante todo va hacia ahí”.
Otro segmento es el de SAP. “En 2000, muchas empresas optaron por comprar un paquete nuevo y fue SAP. Y como era nuevo, no había tantos profesionales especializados. Además, fueron sumando módulos, y por eso son los más requeridos del mercado, desde programadoras a técnicos, consultores y expertos”. Todo lo que es correo electrónico, “hoy estar sin correo es como quedarse sin teléfono. Antes, por ejemplo, las empresas se focalizaban en alta disponibilidad de alta producción, hoy la requieren para los servidores de correo”. La calma Un mercado estable es, sin dudas, uno de los motores para la toma de nuevos empleados. Monteverde reconoce que hay un requerimiento de mercado. “Se han creado nuevos puestos, tenemos en selección más pedidos y de todos los niveles para las empresas. Y no tiene que ver con lo coyuntural, de generar algo momentáneo, sino con cosas nuevas de crecimiento, especialmente en petroleras y telcos. Hay un crecimiento real, no coyuntural, en adaptarse y tener confianza”.

A diferencia del mercado pre-crisis, las empresas ya no subcontratan tanto, según la visión de esta consultora. “Hoy tienen un poco más de confianza en general y están tomando a la gente en relación de dependencia. Antes si la subcontratista los tenía en relación de dependencia o no, no se advertía. Hoy piden relación de dependencia, ya que esto es confianza y permanencia en el tiempo. Antes le daba carácter transitorio, hoy es con visión de futuro. Desde el rubro informático es así”, asegura. Por otra parte, en su trabajo “Argentina: de expulsar trabajadores a exportar trabajo. Ideas para incentivar el empleo formal dentro de la estrategia de crecimiento”, Jorge Vasconcelos y Hernán Rufo, de la Fundación Mediterránea, dan soporte a este concepto. “La mejora en el recurso humano de las firmas es posible en relaciones de largo plazo, dado que sólo así es conveniente para ambas partes, empresa y trabajador, invertir en capital humano específico. Las relaciones informales de trabajo se caracterizan por una alta rotación, el triple que la de los puestos formales. Un empresario no invertiría en capacitación si sabe que la mitad del empleo rotará antes de un año. Es así que el capital humano y capital físico se complementan en la formalidad”. Mariana Katz, gerente de Desarrollo Humano de ATS, está del otro lado del mostrador. De las 100 personas que hoy integran el staff de esta compañía, el 25% son nuevas incorporaciones. La empresa tiene oficinas comerciales en la Argentina y Brasil y cobertura en toda la región, y provee productos y soluciones -soportados por la plataforma SensIT– que agregan valor a las redes telefónicas fijas y celulares.

“La estrategia se basa en la gente y la calidad de la gente es determinante. En 2001, contábamos con respaldo, la compañía era y es sana financieramente, y esto permitió que los directores lleven adelante la visión de cuidar el equipo, sin tocar los sueldos y manteniendo el plantel. Fueron dos años en los que invertimos en capacitación y en planificar la estrategia comercial para que cuando el mercado se abriera poder dar un salto”, explica Katz. Pero no se quedaron allí, también en agregar procesos al desarrollo del software, para calificar en CMM3, “para estar un paso adelante cuando el mercado se empezara a abrir”. Una división de marketing, nueva en la firma, es otra señal de la búsqueda de expansión. Como para toda PyME exportadora, salir al mundo es un constante desafío. Katz lo traduce en que “ATS buscó consolidarse en una empresa organizada, con un salto en la calidad también de los gerentes, apostando a su formación, porque compararse con empresas internacionales exige una apuesta fuerte. Seguir trabajando en equipos de alto rendimiento, que es uno de los diferenciales de la gente, ser veloces y con gran calidad de soporte es otra de las patas”.