ATS desarrolló una solución para la prevención de secuestros virtuales

La empresa argentina ATS especializada en tecnología para comunicaciones, desarrolló un sistema que identifica las llamadas originadas en cárceles del país con el fin de prevenir secuestros virtuales, según lo establecido por una resolución de la Secretaría de Comunicaciones. Actualmente funciona en más de 700 teléfonos que a través un mensaje de advertencia para el receptor del llamado informan: “Esta comunicación se realiza desde un establecimiento carcelario”.

La empresa argentina ATS, que desarrolla soluciones tecnológicas para comunicaciones, ha creado un nuevo sistema que permite la identificación de llamadas originadas en cárceles, con el propósito de que los operadores de telefonía puedan cumplir con la Resolución Nº 36 de la Secretaría de Comunicaciones y evitar los secuestros virtuales.

Según esta disposición, las empresas de telefonía fija y celular deben contar con una plataforma inteligente que identifique las llamadas provenientes de las cárceles a través un mensaje de advertencia para el receptor del llamado que diga: “Esta comunicación se realiza desde un establecimiento carcelario”.

A pesar de que la resolución entró en vigencia en febrero pasado, un informe emitido en abril por la Comisión Nacional de Comunicaciones reveló que sólo dos tarjetas telefónicas de las 21 auditadas por el Gobierno, identifican las llamadas hechas desde las cárceles.

Para ello ATS, que desde 1991 desarrolla e integra productos y soluciones tecnológicas para facilitar la comunicación en toda Latinoamérica, implementó una solución que permite que cualquier operador telefónico identifique una llamada realizada desde una cárcel, independientemente de que sea efectuada con monedas, en modalidad de cobro revertido o tarjetas prepagas, y emitir así un mensaje de advertencia al usuario receptor.

Esta solución, funciona actualmente en alrededor de 700 teléfonos públicos distribuidos en distintas unidades penitenciarias.

En el pasado, las operadoras de telefonía fija contaban con sistemas que emitían mensajes cuando los presos usaban el servicio de llamada a cobrar desde los teléfonos públicos de los pabellones. Sin embargo, los reclusos consiguieron evadir el control usando los sistemas 0-800 de las tarjetas prepagas que ellos mismos obtenían como parte del rescate por secuestros virtuales.